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EL JUEZ INTERNO

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EL JUEZ INTERNO

No eres un tribunal, ni los demás se dirigen a ti, para recibir veredicto

Despréndete de los prejuicios y las ideas preconcebidas, solo así podrás escuchar sin juzgar

 

Durante el proceso de domesticación, nos formamos una imagen mental de perfección, con el ideal de ser los mejores y los más buenos. Creamos en nuestra mente una imagen de como deberíamos de ser para ser aceptados por el resto

Esta imagen está viva en la mente y todo que hacemos en la vida, gira alrededor de ella

Esta creación, está fundamentada en un sistema arraigado de creencias en la que intervienen diferentes factores socioculturales, educación, linaje…etc.

Cuando nacemos, nuestra mente está vacía, pura e inocente, hasta el punto de no saber ni lo que somos

Pero en la medida que vamos avanzando en la vida, nos van inculcando referencias de lo que somos y de lo que debemos ser

Los demás proyectan una imagen sobre ti, la madre, el padre, la familia, la escuela…y cada una es distinta. Poco a poco, vamos integrando esta información a modo programación que se instala en nuestra mente y de manera inconsciente vas agregando información que resuene o se asemeje a la incorporada, de manera que el programa se va ampliando a lo largo de los años

Hasta el punto de establecer cierto contrato contigo mismo, en el cual has firmado sobre quien eres, como debes de sentir, cuáles deben ser tus valores o creencias y tu actitud frente a la vida

PROGRAMACIÓN COMPLETA

A esta programación los toltecas le llaman “sueño” y el libro donde consta toda esa programación punto por punto, se llama “el libro de la ley”

Libro de la ley: sistema de creencias

Sistema de creencias, es un conjunto de creencias de nuestro paradigma personal, a través del cual, vemos la realidad

Si hablamos de libro de ley, necesariamente debemos incorporar el papel de un juez, que se ocupe de que cumplamos a raja tabla cada uno de sus mandamientos

El juez interno, es un gran trabajador, siempre dispuesto y activo.

Juzga absolutamente todo desde el filtro de nuestras creencias. Toda acción y reacción, pensamientos, sentimientos, están sometidos al juez interno

Seamos conscientes o no de ello, el juez está en posesión de la verdad, o mejor dicho, cree estarlo y condena y castiga, todo que no se ajuste a sus parámetros

A la vez que premia y recompensa, todo que se mantenga en los límites de su jurisdicción

El juez representa esa tendencia de nuestra mente que nos recuerda continuamente, el libro de ley que gobierna nuestra vida, tanto para otorgarnos un premio, como un castigo

Vivir dormido, entre otras cosas implica, estar sometido a la tiranía de tu propio juez

¿Te has parado a preguntarte como te juzgas a ti mismo?

¿Cómo juzgas a los demás?

¿Te has parado a pensar que lo que suponemos que otros piensan, corresponde a nuestro propio juicio?

Estaría bien hacer un repaso y reflexión sobre cómo es nuestro juez y cómo nos trata

Cuanto más rígido y tirano es nuestro juez, con nosotros mismos, debemos saber que también lo es hacia los demás

Hay una relación estrecha y directa entre nuestro juez y nuestro nivel de autoestima

“Esto está mal, esto no se hace, lo podía haber hecho mejor, soy torpe, no hago nada bien….”

Estas expresiones son una clara indicación de una falta de amor incondicional, donde debemos tratarnos con más respeto y consideración y observar si realmente estamos haciendo algo mal o si así lo creemos….

Y si así lo creemos, en que nos basamos, si en nuestro propio criterio, o en el de otros….

A veces, puede ser incluso difícil discernir si tenemos criterio propio, si realmente esto es lo que pensamos y sentimos…o es lo que nos permitimos pensar y sentir por ser lo correcto, o lo que nos han enseñado cómo correcto

NO hay nada bueno, ni malo, solo hay un juez dentro de nosotros, que etiqueta todo

Nuestras creencias son siempre renovables, podemos hacer un reciclaje de las mismas y permitirnos desechar las que ya no sirven ni resuenan con nosotros, adquiriendo otras nuevas

Para ello es importante detenerse a observarse en los propios juicios, hacia nosotros y hacia el resto y darnos cuenta, si verdaderamente nos aportan beneficio o por el contrario, nos condicionan, reprimen y limitan

Abrirnos a un despertar del sueño de ser lo que nos han dicho que debemos ser, para abrirnos a descubrir lo que realmente somos o deseamos ser, es un reto que merece la pena ser adquirido

Liberarnos de creencias obsoletas que nos impiden avanzar, creer en nosotros mismos y alcanzar nuestros sueños

Esa es la meta

Os  animo a intentarlo

Reconocer al propio juez, es el primer paso, para llegar a quitarle todo el poder que le hemos dado y conseguir transformarnos en personas mucho más felices

 

 

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